Entre los días buenos, éste es de los mejores. Sin viejas ni nuevas, ni malas ni buenas
Traigo la lucidez de la tranquilidad que me heredó la noche bien dormida
Y el café que no bebo pero que suena tan bien decir que lo he bebido,
Ese que inunda en las mañanas, con su aroma imaginario, la casa que desde lejos sueñas.
Estás tú y está ella con sus blancos cabellos y su risa,
Está la música que como canto sale de mis labios y como sentimiento se fuga
Me recuerda tu nombre y las primeras notas que cantamos, al inicio del invierno,
Y de eso hace tantos inviernos y caricias. La vida pasa de prisa.
De los días malos no me olvido, los he dejado estacionados
Junto con el auto que dejé a más cuadras que mis ganas pero menos que mi ánimo
No en mi casa, porque en ella no meto días malos, ni días pasados que abandoné con dolor
Sólo la luz de los afectos y las sombras de los rostros que siguen a mi lado
Está mi mente y mi alimento, la voces que me arropan cuando el alma tiene frío,
un par de amigos, algunos recuerdos y otro par de cariños
Están todos entre las líneas de mis historias y en la historia de mi vida
Como están los días, como éste precisamente, en que despierto y aunque no te vea, sé que estás conmigo.
Traigo la lucidez de la tranquilidad que me heredó la noche bien dormida
Y el café que no bebo pero que suena tan bien decir que lo he bebido,
Ese que inunda en las mañanas, con su aroma imaginario, la casa que desde lejos sueñas.
Estás tú y está ella con sus blancos cabellos y su risa,
Está la música que como canto sale de mis labios y como sentimiento se fuga
Me recuerda tu nombre y las primeras notas que cantamos, al inicio del invierno,
Y de eso hace tantos inviernos y caricias. La vida pasa de prisa.
De los días malos no me olvido, los he dejado estacionados
Junto con el auto que dejé a más cuadras que mis ganas pero menos que mi ánimo
No en mi casa, porque en ella no meto días malos, ni días pasados que abandoné con dolor
Sólo la luz de los afectos y las sombras de los rostros que siguen a mi lado
Está mi mente y mi alimento, la voces que me arropan cuando el alma tiene frío,
un par de amigos, algunos recuerdos y otro par de cariños
Están todos entre las líneas de mis historias y en la historia de mi vida
Como están los días, como éste precisamente, en que despierto y aunque no te vea, sé que estás conmigo.
1 comentario:
Me hago un comentario a mi misma....
Pago recompensa al que sea capaz de encontrar el verso a esto, jajaja... ¡lo tiene!
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