Bien dicen que finalmente lo que queda es la familia.
Algo existe, incomprensible al primer vistazo, en los genes o en la relación de afecto que hay cuando se trata de la familia.
Toda la vida he defendido mi amor por mis amigos, por quienes elijo para ser parte de mi vida y por quienes me eligen a mi. Y a pesar de eso, debo decirlo, la familia es la familia, y no sé si se trata de sangre -apuesto que no- pero sí de algo que supera mi entendimiento.
Ayer nació la esperada Amanda. Fruto de una de las parejas más lindas que he conocido y largamente esperada por una prole grande de tíos, primos, abuelos, bisabuelos.
Desde que estaba acurrucada en el vientre de su mamá, me entusiasmaba imaginar el momento de verla, la sensación de ese primer encuentro después de meses de un bendito embarazo que nunca nos trajo sobresaltos.
Desde que estaba acurrucada en el vientre de su mamá, me entusiasmaba imaginar el momento de verla, la sensación de ese primer encuentro después de meses de un bendito embarazo que nunca nos trajo sobresaltos.
Nada me impidió ayer salir del trabajo corriendo para ir a conocerla antes de que se acabara el horario de visita.
Tan pequeñita y durmiente, pero tan perfecta. No abrió los ojos para nada, venía de un día de mucho trajín como para ofrecerme una mirada, pero después de un resongo pequeño, dejó que la tomara para admirarla de cerca. Todo es bello en ella, su cara, la forma de su cabeza, su boca, su nariz. Pero lo más hermoso, es que es parte de dos de mis seres más queridos, y trajo de ambos en cada parte de su pequeño cuerpecito. El milagro ahora tiene la forma de una niña que aún descanza en la pieza de una clínica, pero que en un par de días conocerá el bello hogar que sus papis han preparado para ella durante el tiempo en que han cultivado la linda relación que los une. Y mi pequeña Amanda sabrá que tiene una pieza llena de colores, un gato y una perra preñada, y un tremendo familión que la visitará los fines de semana.
Si los niños eligen dónde nacer, la Amandita hizo una preciosa elección.
(dedicado a la familia León Acuña)